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Conociendo a los concursantes: Jacobo Rufete Martínez

Desde luego, estamos ante el diseño (y el diseñador) más party de todo el concurso. Este joven estudiante de RR.PP. y Publicidad (17/06/2002), nos trae “Antayagí”, un juego de intercambios ocultos, donde los jugadores se timarán continuamente entre ellos hasta llegar a la total desconfianza, descubriendo lo más hondo de la naturaleza humana.

¿Es posible que este juego, de salir premiado, se vea pronto en las vitrinas de Rocket Lemon Games? Eso es lo que espera Jacobo. ¡Veamos cómo nos vende su propuesta!


¿Qué es más importante en un juego la mecánica (reglas) o temática (ambientación)?

Los juegos de mesa (aunque me traicione a mí mismo al decirlo) son como las portadas de los libros, los pruebas por su temática y diseño, y repites partida por su mecánica.

¿Qué hizo que te decidieras a crear tu primer juego de mesa y cuándo empezaste?

Mi primer juego de mesa se fraguó por 2017, creación en colaboración con unos compañeros del instituto. Habíamos empezado a jugar a Magic the Gathering, con alguna ocasional pincelada de Descent, y un proyecto de clase fue la excusa perfecta para dar rienda suelta a nuestra imaginación.

Sin embargo, es en Diciembre de 2019 a raíz de conocer a los editores de Mal Trago, cuando me lanzo a desarrollar mi primer proyecto individual, Antayagí.

¿De dónde viene tu inspiración?

¿En general? De todo un poco. Lo que suele ocurrir es que me encabezono con un concepto hasta haberlo plasmado, aunque sea en trozos de papel. Estos “conceptos” de conocimiento pueden ir desde películas, hasta nombres de reconocidas asociaciones. ¿Os he hablado de mi proyecto “They are taking the hobbits to Isengard”?

¿Con que editorial y autor/a  te gustaría trabajar en el futuro?

Colaborar con Rocket Lemon sería todo un honor (guiño guiño, codazo codazo).

¿Cuál es tu objetivo como diseñador/a con tus juegos?

A principios de secundaria, me aficioné a los trucos de magia, más concretamente aquellos que requirieran cartas. La capacidad de crear una ilusión en tus propias manos era sencillamente apabullante.

Esa misma sensación quiero aportar con el taquito de cartón que represente mi juego.

Magia portátil amigos míos.

¿Qué tipos de juegos son tus favoritos?

Competitividad. No soy un gran fanático de los juegos cooperativos, aunque nunca les he hecho ascos.

Entre mis favoritos actualmente están los de pequeño calibre capaces de sumergirte en una amalgama disforme de risas, sonidos guturales varios y una completa incomprensión de la situación a causa de un robot que llega en 8 pasos en lugar de 10, al número 5 de color verde.

Así como aquellos más densos que te colocan al frente de ejércitos, vikingos y hasta jugadores de rugby americano para gestionar tu ascenso y dominio por el campo de batalla durante las siguientes dos horas o tres horas.

¿Qué tipo de herramientas utilizas como diseñador/a a la hora de preparar tus prototipos? (Programas, manualidades, web…)

Photoshop es mi leal compañero, aunque oíd bien lo que os digo, hasta herramientas gratuitas como Google Drive pueden prestarse para probar prototipos.

Tienes que saber jugar tus cartas.


¿La que dio vida a este proyecto? Mi profesor de lengua de Segundo de Bachillerato. Fue una clase interesantemente… aburrida, que hizo volar mi imaginación. De repente pensé, ¿qué es algo y nada? Un pez, es algo y nada. Así que decidí crear un juego con cuatro cartas, “nadas”, “algos”, comodín el pez (algo y nada) y sombreros (que son fundas-mentales). Los T-Rex llegaron con el olor a pescado. (…) Antayagí es todo y nada a la misma vez, como los peces.

Sin dudas, la motivación más extraña que ha llegado a crear un prototipo en este concurso.

Jacobo Rufete cuenta con una buena ludoteca de la que nutrirse, aunque a veces se centre en detalles menores.

¿Desde cuándo llevas trabajando en él?

Unos 4 meses, entre parón y parón, prueba y prueba, dilatados a más de un año…

¿En qué ha cambiado más tu prototipo desde su inicio?

Variedad de cartas y estilo. La primera versión eran trozos cuadrados de papel arrancados con mis propias manos desnudas con peces mal dibujados en algunos y otros literalmente en blanco. Ahora tengo cartas propiamente dichas, con fundas de plástico y colores bonitos.

¿Cuál es la temática de tu juego? ¿Por qué la elegiste?

La temática la basé en la mecánica. Antayagí consiste en intercambiar cartas entre jugadores, utilizando ardides y tratos sucios y rastreros. Una ciudad en la costa, negocio bullente y un mercado ajetreado.

¿Cuál es la edad mínima, el tiempo de partida y la dificultad de tu juego?

8 años, 20 minutos e intermedio. Vamos, vamos, siguiente pregunta.

¿Cuáles son las mecánicas principales de tu juego?

Intercambio de cartas cada turno sin coste entre jugadores.


Detalle del cambio entre los primeros prototipos (abajo) y las últimas versiones (arriba) de “Antayagí”

¿Qué va a sentir el jugador de este prototitpo durante una partida?

No tengo ni idea. ¿Emocionante verdad?

¿Cuál crees que es la idea más original de tu juego?

Antayagí se basa en la confianza mutua para cambiar cartas. Hay dos tipos principales, mercancías y fiascos.

Si dos jugadores intercambian una mercancía, ¡ambos se la quedan!
Si un jugador intercambia un fiasco y el otro una mercancía, ¡fuiste engañado! El de la mercancía suma, el del fiasco le maldice.
Si ambos intercambian fiascos, ¡avaros! Ninguno consigue nada y además no robáis carta por la que acabáis de perder.

¿La gracia? Intercambios secretos. Lo sé, extremadamente malvado.

¿Y para ti, cuál es su punto débil?

La fase de pruebas. Entre patos y flautas, es posible que no lo haya testeado con las suficientes partidas.


¡Mucha suerte Jacobo! No vamos a hacer mucho ahínco en lo que es “Antayagí” ya que lo has explicado fenomenalmente, y no nos vemos capaces de venderlo mejor que tú. ¡Acho pijo, a por el premio! ¡Mucha suerte!

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